sábado, 7 de noviembre de 2009

Una minería responsable


La minería gestionada dentro de parámetros de respeto al medio ambiente, equidad, inclusión y participación, podrá convertirse en uno de los pilares de desarrollo más importantes para el Ecuador y para las personas que viven de este trabajo; es por lo que se quiere lograr lo siguiente:


Generar fuentes sostenibles y dignas de empleo.
Mejorar los niveles de vida de la población.
Contribuir a la erradicación de la tala indiscriminada de bosques.
Aportar de manera significativa al erario nacional.
Diversificar la economía nacional y evitar depender sólo de la explotación de petróleo.



Por ello el Ministerio de Energía y Minas del Ecuador concluyó que bajo normas de cumplimiento y de respeto al medio ambiente, contando con un marco jurídico competitivo y estable, el gran potencial minero podrá ser parte de la solución al desempleo, migración, falta de ingresos tributarios al Estado y el deterioro de la calidad de vida de las comunidades. Sin olvidar lo importante que es mantener un equilibrio en el medio ambiente que genere un mejor nivel de vida para las comunidades que viven a los alrededores de las canteras.

De esta manera el sector minero ha iniciado campañas de socialización de los beneficios de la minería, que respeta controles para mitigar problemas medio ambientales, creando un espacio para capacitar a los mineros y las empresas del rubro en la incorporación de prácticas social y ambientalmente responsable.

La Minería en la Amazonía


La minería es la obtención selectiva de los minerales y otros materiales a partir de la corteza terrestre. Esto también corresponde a la actividad económica primaria relacionada con la extracción de elementos naturales no renovables. Si bien Ecuador ha sido un país productor de petróleo durante 40 años, nunca ha sido un productor minero importante. Sin embargo, las reformas legales que favorecen a la inversión privada y los estudios que revelan la riqueza de los depósitos minerales en los Andes ecuatorianos y en el sur de la región amazónica han hecho que el país sea muy atractivo para los inversionistas extranjeros y en particular para los intereses canadienses.
Hasta la fecha, se han entregado más de 4.000 concesiones de explotación minera, cubriendo aproximadamente el 20% del territorio, Como efecto de esta apertura hacia la minería a gran escala o industrial, se están realizando actividades, de exploración y explotación minera, en el país. El área destinada para desarrollar la explotación minera equivale 5 millones 629.751 hectáreas de suelos para concesiones mineras, que incluyen áreas protegidas, zonas de bosques protectores, territorios indígenas, zonas de vestigios arqueológicos, áreas protegidas, zonas de altas pendientes y tierras agrícola.
Las comunidades de la Amazonía no solo sufren por la contaminación y los rezagos que la actividad petrolera han causado por varios años si no que también ahora se encuentran sometidos a los efectos de las explotaciones mineras.
La contaminación del agua con residuos de metales, la destrucción del medio ambiente que los rodea; y las enfermedades a las que se encuentran expuestos las personas que trabajan en el interior de las canteras son factores importantes que se los tiene que tomar en cuenta por el bienestar de las personas que trabajan y viven de la minería.